Cada 15 de febrero, con motivo del Día Mundial contra el Cáncer Infantil, el deporte vuelve a demostrar que también puede ser un motor de solidaridad. En este contexto, la Asociación Pulseras Candela se ha consolidado como una de las iniciativas solidarias más relevantes vinculadas al ámbito deportivo, canalizando la visibilidad del fútbol hacia la investigación del cáncer infantil y la concienciación social.

Fundada hace 11 años en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, la asociación nació a raíz de la historia de Candela, una niña con leucemia que aprendió a hacer pulseras durante su ingreso hospitalario. Lo que empezó como una actividad para hacer más llevaderas las horas en el hospital se transformó en un movimiento solidario impulsado por familias, voluntarios y una comunidad comprometida con la investigación científica.

El objetivo principal de Pulseras Candela es claro: recaudar fondos para la investigación del cáncer infantil y mejorar los tratamientos para los niños y adolescentes que padecen la enfermedad. “Esta asociación se formó hace unos años para recaudar fondos destinados a la investigación del cáncer infantil”, explica Sílvia Gasque en nombre de la organización. “El nombre de la asociación es muy significativo porque nos dedicamos a tejer pulseras que entregamos a cambio de un donativo para distintos hospitales como Vall d’Hebron y Sant Joan de Déu”, dice.

La dimensión humana del proyecto es inseparable de su impacto científico. “En estos hospitales se financian diferentes estudios, algo muy importante porque nuestros hijos han sufrido cáncer infantil y algunos se han podido curar y otros no. Por ello, nuestra misión es que el máximo número de niños y adolescentes puedan curarse y hacerlo sin tener muchos efectos secundarios”, señala Sílvia, destacando el compromiso constante de la asociación.

La fuerza del deporte

El vínculo entre Pulseras Candela y el deporte se ha reforzado especialmente en los últimos años, con la colaboración de figuras del fútbol y su presencia en eventos deportivos. “Uno de los ámbitos en los que nos movemos es el deporte. Hay varios deportistas que han colaborado con nosotros”, explica Sílvia. La visibilidad que aporta el fútbol ha permitido que la causa llegue a miles de familias y jóvenes deportistas.

En este sentido, la International Carnaval Cup, creado por Jesús Marín, ha sido un punto de inflexión clave. La idea de incorporar la iniciativa solidaria de las Pulseras Candela dentro de la campaña “Somos un equipo” nació en la edición de febrero de 2024 del torneo. Todos los asistentes pudieron conseguir su pulsera Candela con los colores de su equipo, integrando así la solidaridad dentro del propio espíritu competitivo y formativo del campeonato.

5.572 euros recaudados en las distintas ediciones

El impacto de esta acción fue inmediato y tangible. Gracias a la colaboración de todos los asistentes que adquirieron la pulsera solidaria con los colores de los equipos participantes, se realizó una donación total de 5.572 euros destinados a los proyectos de investigación del cáncer infantil del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, reforzando el compromiso social del torneo más allá del ámbito deportivo.

Además del apoyo institucional y de los eventos deportivos, la causa también ha contado con el respaldo de figuras del fútbol. “Hoy, por ejemplo, David Villa ha comprado algunas pulseras para colaborar con nuestra asociación. Lo agradecemos muchísimo porque es muy significativo que personas importantes nos apoyen y nos ayuden”, afirma Sílvia.

Con más de cuatro millones de euros recaudados desde su creación y cientos de voluntarios implicados, Pulseras Candela demuestra que cuando el fútbol y la solidaridad juegan en el mismo equipo, el impacto trasciende el terreno de juego y se convierte en esperanza real para la investigación contra el cáncer infantil.