La gran final Sub-13 de la International Carnaval Cup estuvo a la altura de lo que promete su nombre. Fue una auténtica locura, con intensidad, igualdad y nervios hasta el último suspiro. El duelo entre Zaragoza y el conjunto dirigido por Edgar Agudo (Betis) terminó con un 1-1 tras los 40 minutos reglamentarios, resolviéndose en una dramática tanda de penaltis que cayó del lado aragonés por 3-2.
El Zaragoza le arrebata el título que defendía el Valencia desde el año pasado, tras una final de infarto ante el conjunto andaluz. La primera mitad, de 20 minutos, fue un auténtico pulso táctico. Ambos equipos se respetaron mucho, con ocasiones repartidas y sin un dominador claro. Las defensas se impusieron a los ataques en un tramo muy equilibrado, donde el ritmo competitivo y la concentración marcaron el guion del partido.
Ya en el inicio de la segunda parte, Ian Blánquez dispuso de una de las primeras grandes ocasiones en el minuto 23, avisando de que el encuentro se iba a abrir. El partido empezó a romperse poco a poco, con más espacios y llegadas constantes en ambas áreas.
El primer golpe lo dio el Zaragoza en el minuto 25, cuando Axel Valdemoros firmó el 1-0 para los de Samuel Secanella. El técnico apostó por un 3-4-3 con carrileros en la segunda mitad, una decisión valiente que permitió a su equipo ganar amplitud y presencia ofensiva en los momentos clave.
La reacción del Betis
El Betis, lejos de venirse abajo, reaccionó con carácter. Dincoll, máximo goleador del torneo con 6 tantos, lo intentó constantemente, generando peligro en cada intervención y obligando a la defensa rival a multiplicarse. Ignacio Barquero también tuvo una ocasión clara en el minuto 27 que mantuvo la tensión en el marcador.
En un final trepidante y de máxima igualdad, apareció Iván Calderón, el ‘9’ verdiblanco, para empatar el partido en el minuto 34 (1-1), desatando la emoción en los últimos minutos. Además, la intervención de Mario Ágreda fue clave para frenar varias internadas peligrosas del Betis en el tramo decisivo.
El camino del Zaragoza hasta la final ya había sido exigente, tras finalizar quinto en la fase de liga y eliminar al Girona en semifinales también en la tanda de penaltis. Esa experiencia desde los once metros acabó siendo determinante en el desenlace del torneo.
En la tanda final, el Zaragoza anotó tres lanzamientos, mientras que el Betis convirtió dos. El penalti decisivo lo transformó Ian, certificando el título para el conjunto aragonés.
La valoración del técnico del Zaragoza
Tras el encuentro, Samuel Secanella valoró el triunfo: “Ha sido una final muy exigente. Había equipos de mucho nivel durante el torneo. La Carnaval Cup tiene unas canteras muy buenas, de las mejores del mundo y nos vamos muy contentos”, añadiendo también: “Ha sido duro, el 7 y el 4 del Betis eran dos jugadores buenísimos, pero estoy muy contento con nuestro equipo”, concluía.

















