La International Carnaval Cup Sub-13 también dejó espacio para los reconocimientos individuales, y dos nombres brillaron con luz propia en el conjunto campeón: Oliver Martínez y Alejandro Jiménez. El capitán del Zaragoza fue elegido MVP del torneo, mientras que su compañero se proclamó máximo goleador de la competición.
Oliver Martínez, líder dentro y fuera del campo, fue una de las piezas clave en el camino del Zaragoza hacia el título. Como capitán, destacó por su personalidad, capacidad para asumir responsabilidades en los momentos decisivos y su influencia constante en el juego del equipo durante todo el campeonato.
Su regularidad, visión de juego y carácter competitivo lo convirtieron en el jugador más determinante del torneo, siendo un referente en los partidos de máxima exigencia, especialmente en las eliminatorias y en la gran final. Su impacto fue más allá de las estadísticas, ejerciendo de guía futbolístico y emocional para el grupo.
Por su parte, Alejandro Jiménez se consolidó como el gran referente ofensivo del Zaragoza. El delantero firmó un torneo sobresaliente, convirtiéndose en el máximo goleador y demostrando un instinto goleador diferencial en los momentos clave de la competición, a pesar que Dincoll, jugador del Betis, terminó con seis goles el torneo.
Su capacidad para aparecer en el área, definir con precisión y generar peligro constante lo situó como uno de los atacantes más determinantes del campeonato. Partido tras partido, fue una amenaza real para las defensas rivales y una pieza fundamental en el rendimiento ofensivo del equipo aragonés.
La influencia del conjunto ‘maño’
El doble reconocimiento a Oliver Martínez (MVP), dorsal 15, y Alejandro Jiménez (máximo goleador), dorsal 20, refleja el gran rendimiento del Zaragoza en esta edición de la Carnaval Cup Sub-13. Liderazgo, talento y eficacia ofensiva se combinaron en dos jugadores que simbolizan el éxito colectivo del campeón y el alto nivel competitivo mostrado durante todo el torneo.

















